El diseñador Javier Diconca ha presentado la nueva identidad visual de Runlab, una marca deportiva que apuesta por la tipografía de puntos y una paleta oscura con reflejos metálicos. Su propuesta no solo busca estética, sino funcionalidad para corredores urbanos. Con chaquetas reflectantes y etiquetas resistentes, Runlab pretende integrar datos de entrenamiento en cada prenda, haciendo que el equipamiento sea más que simple ropa técnica. La ciudadanía observa cómo el diseño se adapta a las necesidades reales de quienes corren cada día por la ciudad.
Puntos y metales: la tecnología visual aplicada al rendimiento 🏃
La tipografía de puntos no es un capricho gráfico. En Runlab, cada punto funciona como una unidad de datos que remite a métricas de ritmo o frecuencia cardíaca. Los colores oscuros absorben luz, mientras que los reflejos metálicos en zonas estratégicas de las chaquetas aumentan la visibilidad nocturna sin sacrificar el estilo. Las etiquetas, fabricadas con materiales resistentes al sudor y la abrasión, incluyen códigos QR que enlazan a aplicaciones de entrenamiento. Esta combinación técnica convierte cada prenda en una interfaz física, donde el diseño no solo comunica, sino que también asiste al corredor en su rutina diaria.
Correr con estilo: cuando el chándal deja de ser un saco de patatas 😅
Durante años, la ropa deportiva parecía diseñada por alguien que odiaba a los corredores. Colores chillones y cortes que favorecían más al maniquí que al atleta. Ahora Runlab llega con su estética oscura y puntiaguda para recordarnos que correr también puede ser elegante. Claro, siempre que no te importe parecer un semáforo averiado cuando los reflejos metálicos te iluminan en pleno cruce. Pero oye, si eso significa que los coches te ven y tú llegas a casa sin sustos, bienvenido sea el brilli-brilli. Eso sí, que nadie espere que los puntos tipográficos le digan cuántos kilómetros lleva; para eso ya está el reloj.