El próximo 28 de agosto, Netflix estrena El hombre susurro, un filme de terror protagonizado por Robert De Niro, su primer trabajo en este género en 21 años. El actor interpreta a un detective retirado que persigue a un secuestrador de niños. Para el público, es una opción de entretenimiento escalofriante desde casa, con un rostro conocido que promete tensión y sustos directos, aunque su historial reciente en este tipo de historias no sea precisamente brillante.
La técnica del suspenso: cómo se construye el miedo en el cine moderno 🎬
El hombre susurro apela a recursos narrativos y técnicos que han evolucionado en la última década. El uso de sonido ambiental, silencios prolongados y planos secuencia genera una atmósfera opresiva sin depender de efectos digitales excesivos. La dirección aprovecha la iluminación de bajo contraste y la cámara en mano para transmitir vulnerabilidad. Además, el guion estructura la investigación del detective en pistas falsas, un método clásico que mantiene la incertidumbre. Estos elementos buscan incomodar al espectador de forma gradual, no solo asustarlo con golpes de sonido.
De Niro contra los sustos: una apuesta arriesgada (y su cara de pocos amigos) 😱
Ver a Robert De Niro gritando en un bosque oscuro tiene su aquel. El actor, más acostumbrado a mafiosos y dramas, ahora corre tras niños desaparecidos con el ceño fruncido. Sus últimos intentos de terror fueron recibidos con bostezos, pero aquí parece que al menos se divierte. Si el filme falla, siempre quedará el consuelo de verlo soltar alguna frase intimidante. Eso sí, que nadie espere al Travis Bickle de Taxi Driver: aquí el peligro es un susurro, no un monólogo.