Netflix ha cerrado los estudios de videojuegos Night School y Moonloot, sumando más recortes en su área de juegos sin revelar cifras exactas. Esta decisión llega tras una reestructuración que ya canceló varios lanzamientos y priorizó títulos para el público general, como los juegos infantiles. Para los suscriptores, esto significa menos oferta de juegos exclusivos en la plataforma y más incertidumbre laboral en la industria del entretenimiento digital.
El giro técnico: menos ambición, más datos de uso 📊
La estrategia técnica de Netflix ahora se centra en juegos casuales y de bajo costo de desarrollo, dejando de lado proyectos narrativos complejos. Los estudios cerrados trabajaban en títulos de corte cinematográfico, un enfoque que no generó el retorno esperado en horas de juego. La compañía está usando métricas de engagement para decidir qué proyectos continúan, priorizando aquellos con mayor retención de usuarios. Esto implica un cambio en la infraestructura: menos equipos dedicados a gráficos avanzados y más a mecánicas simples para móviles y TV. La apuesta es clara: juegos que se juegan en sesiones cortas y no requieren gran inversión de tiempo.
El fútbol, el puzle y el olvido de los estudios ⚽
Mientras tanto, los desarrolladores despedidos pueden consolarse jugando al nuevo juego de fútbol de Netflix, que seguramente será tan emocionante como ver crecer la hierba digital. La plataforma ahora quiere juegos que se juegan con un dedo y medio cerebro, ideales para esos momentos en que esperas el autobús. Eso sí, si esperabas una aventura gráfica con diálogos profundos, tendrás que conformarte con unir tres gemas en fila. La próxima gran apuesta de Netflix probablemente será un simulador de cierre de estudios, con DLC de indemnizaciones.