Publicado el 20/08/2026 | Autor: 3dpoder

Mujeres rurales se lanzan al mundo digital con EMPODERA-TIC RURAL

La brecha tecnológica golpea con fuerza en los pueblos, donde el acceso a internet y la formación digital son asignaturas pendientes. AMFAR ha presentado EMPODERA-TIC RURAL, un programa que busca capacitar a mujeres del ámbito rural en herramientas digitales. El objetivo es claro: abrir puertas al empleo online y al emprendimiento local sin necesidad de emigrar a las ciudades. Una apuesta por la igualdad de oportunidades en el territorio.

mujeres rurales mayores y jóvenes en un aula rural luminosa, usando portátiles y tabletas mientras una instructora señala una pantalla con una tienda online en proceso de creación, conexión wifi simbolizada por ondas digitales sobre el pueblo al fondo, estilo fotorealista cinematográfico, iluminación cálida natural, mostrando emprendimiento digital y capacitación tecnológica en acción, herramientas digitales visibles sobre las mesas, ambiente colaborativo y esperanzador, ultra detallado

Formación en competencias digitales para el empleo y el emprendimiento 💻

El programa incluye módulos sobre manejo de dispositivos móviles, ofimática básica, redes sociales, comercio electrónico y trámites administrativos online. También aborda la ciberseguridad y el uso de plataformas de trabajo remoto. La formación se adapta a distintos niveles, desde alfabetización digital hasta especialización en marketing online. Se priorizan casos prácticos y ejemplos aplicables a negocios locales como tiendas, explotaciones agrarias o turismo rural. La idea es que las participantes gestionen su propia marca digital y accedan a mercados más amplios.

Adiós a pedir ayuda al nieto para usar el móvil 📱

Hasta ahora, la solución tecnológica en muchos hogares rurales pasaba por llamar al nieto, al sobrino o al vecino que estudió informática. Con este curso, las mujeres podrán hacer videollamadas, vender sus productos online y hasta configurar el router sin depender del familiar más joven. Eso sí, se recomienda paciencia: aprender a diferenciar un correo phishing de una oferta real de supermercado llevará su tiempo. Pero al menos, el grupo de WhatsApp de la familia dejará de ser un misterio.