Publicado el 20/08/2026 | Autor: 3dpoder

Marrow para Blender: gelatinas que se rompen con realismo y sin fundir tu PC

El artista Alan Syarif ha presentado Marrow, un complemento para Blender que lleva la simulación de cuerpos blandos a otro nivel. Esta herramienta, aún en desarrollo, se centra en reproducir cómo gelatinas y otros materiales flexibles se deforman, vibran y finalmente se desgarran según la intensidad del golpe. Lo llamativo es que todo este cálculo físico no exige una supercomputadora, lo que abre la puerta a que estudios pequeños o creadores independientes accedan a efectos que antes eran privilegio de grandes producciones.

close-up of translucent gelatin cube splitting apart on a dark studio table, jagged fracture lines spreading through the wobbling mass, small droplets and fragments launching outward from the impact point, soft violet and cyan rim lighting reflecting off the glossy surfaces, a minimalist 3D viewport interface faintly visible in the blurred background with wireframe overlays, cinematic physics simulation visualization, ultra-detailed material refraction, dramatic side lighting, photorealistic technical render

La técnica detrás del desgarro: control de resistencia y eficiencia en GPU 🧠

El secreto de Marrow reside en su enfoque de simulación por elementos finitos, pero optimizado para funcionar en tarjetas gráficas de gama media. A diferencia de otros sistemas que colapsan el hardware con cálculos pesados, este complemento permite al usuario ajustar parámetros clave como la resistencia a la tracción o el grosor de la capa externa. Esto significa que se puede lograr desde un flan tembloroso hasta un bloque que se parte en pedazos con astillas, todo con un control fino. La velocidad de cálculo es suficiente para iterar en tiempo real, algo que agiliza el flujo de trabajo en animación y diseño de prototipos virtuales.

Adiós a la mermelada de los videojuegos: ahora los chicles virtuales sufren de verdad 🍮

Hasta ahora, simular una gelatina en un juego era como ver pelear a dos globos: se estiraban, rebotaban y parecían de goma eterna. Con Marrow, ese mismo postre digital puede partirse en pedazos y dejar un charco viscoso, lo que es una mala noticia para los personajes que quieran usarlo como trampolín. Los desarrolladores tendrán que avisar en la caja del juego que los postres virtuales ya no son invencibles, porque ahora se rompen con la misma facilidad con la que se te cae el móvil al suelo. La física nunca fue tan sabrosa, pero tampoco tan cruel.