Lucid, el fabricante de autos eléctricos de lujo, ha decidido pisar el freno. La compañía reducirá su producción y sus inversiones para ahorrar 1.400 millones de dólares, retrasando su modelo económico hasta 2027. Para el ciudadano común, esto significa que los coches eléctricos asequibles de esta marca tardarán más en llegar, mientras la empresa ajusta su negocio para evitar la quiebra. La prioridad es sobrevivir, no expandirse.
Tecnología de lujo con freno de mano 🛑
La estrategia de Lucid se centra en su plataforma de 900 voltios y motores de alta eficiencia, pero ahora la prioridad es la liquidez. Al recortar gastos y retrasar su modelo de menor costo, la marca sacrifica su plan de rentabilidad a corto plazo. La decisión afecta a su fábrica de Arizona y a los planes de expansión en Arabia Saudita. Sin embargo, la tecnología de sus baterías sigue siendo puntera, aunque el acceso a ella será exclusivo para quien pueda pagarla durante más tiempo.
Lucid descubre que vender caro también tiene límites 😅
Resulta que hacer autos de lujo con autonomía de 700 kilómetros no convence a todo el mundo. Lucid ahora dice que necesita ahorrar para no quebrar, como si hubiera descubierto que la gasolina infinita no existe. Mientras tanto, los que esperaban un Lucid asequible tendrán que seguir soñando, quizás con un patinete eléctrico. La marca ha decidido que ser rentable es más aburrido que ser espectacular, así que toca esperar sentado hasta 2027.