El dibujante Rob Liefeld ha encendido las redes al sugerir que podría estar desarrollando un cómic de Superman en secreto, con la vista puesta en 2034, cuando el personaje entre en dominio público. Batman le seguiría en 2035. Su plan: evitar negociar con DC y publicar sus propias historias cuando la ley lo permita. Para los lectores, esto significa que en una década cualquier autor podrá usar a estos iconos sin permiso, aunque con límites legales sobre marcas registradas. La puerta a más variedad y precios competitivos se abre, pero también a disputas judiciales.
La mecánica legal detrás de los héroes sin dueño ⚖️
El dominio público no es un cheque en blanco. A partir de 2034, las primeras versiones de Superman (Action Comics #1) y de Batman (Detective Comics #27) quedarán libres de derechos de autor. Sin embargo, DC conservará las marcas comerciales sobre nombres, logotipos y elementos distintivos posteriores. Esto implica que un creador podrá usar al Clark Kent original, sin volar y sin el traje moderno, pero no podrá vender camisetas con el escudo actual. Las editoriales independientes tendrán que diseñar versiones alternativas para evitar demandas, un proceso técnico que ya estudian abogados especializados en propiedad intelectual.
Liefeld, el profeta que dibuja con el calendario en la mano 🗓️
Rob Liefeld, conocido por sus pies diminutos y sus anatomías imposibles, ahora se convierte en visionario legal. Mientras otros esperan a que DC les llame, él espera a que el reloj corra. Quizás en 2034 veamos a un Superman con hombros de armario empotrado y una capa que ondea en cada viñeta, cortesía del creador de Cable. Y si Batman cae en 2035, prepárense para un Murciélago con más bolsillos que ideas. Lo irónico es que Liefeld, que siempre quiso jugar con los grandes, tendrá que esperar a que estos sean de todos para sentirse libre. Eso sí, que nadie le pida dibujar una mano con cinco dedos.