La sequía en Serbia ha dejado al descubierto los restos del Slovenac, un remolcador de vapor de 112 años hundido en 1945 por una mina alemana en el río Sava, cerca de Sremska Mitrovica. Su casco y su interior son visibles por el bajo nivel del agua, algo que los vecinos no habían visto antes. Para la ciudadanía, esto significa que el cambio climático está revelando piezas históricas, pero también alerta sobre la escasez de agua y sus efectos en la vida diaria.
La tecnología de mapeo revela los secretos del río Sava 🗺️
Los equipos de arqueólogos y técnicos locales han empleado drones con cámaras de alta resolución y escáneres de sonar para documentar el casco del Slovenac, que emerge a 3 metros de profundidad. Las mediciones indican que el nivel del Sava está un 40% por debajo de la media histórica. Este fenómeno permite estudiar la estructura original del barco, construido en 1912, sin necesidad de excavaciones. Los datos recopilados servirán para modelar el impacto de la sequía en la navegación fluvial y en el suministro de agua a la región.
Un barco fantasma aparece y nadie tiene agua para celebrarlo 😅
El Slovenac ha vuelto a la superficie después de 80 años, pero no para recibir aplausos, sino para recordar que la fiesta se ha quedado sin refrescos. Mientras los curiosos se acercan a fotografiar el casco oxidado, los grifos de las casas cercanas escupen aire. Es la ironía perfecta: el río ha bajado tanto que ofrece un espectáculo arqueológico, pero los vecinos no pueden darse una ducha para ir a verlo. Si esto sigue así, pronto habrá más barcos visibles que agua potable en los embalses.