La cadena británica ha puesto en marcha el rodaje de una adaptación de la novela de ciencia ficción El Ministerio del Tiempo. Con seis episodios, la serie cuenta con Aoife Hinds y Billy Howle como pareja protagonista. La trama arranca cuando una funcionaria del ministerio conoce a un explorador victoriano traído al presente. Entre ellos surge una relación complicada por la maquinaria burocrática y los secretos gubernamentales que rodean el proyecto. La propuesta llega como una alternativa de entretenimiento que mezcla romance y viajes temporales.
Viajes en el tiempo: la tecnología detrás de la ficción 🕰️
La serie se apoya en una premisa técnica que recuerda a los experimentos reales con partículas y agujeros de gusano. Aunque la ficción no entra en detalles científicos, el guion plantea un sistema de puertas temporales controlado por una agencia estatal. La producción usa efectos visuales para recrear el paso entre épocas, con un diseño de vestuario que contrasta el siglo XIX con el Londres actual. El rodaje en exteriores de la capital inglesa añade autenticidad a las escenas. La estructura de seis capítulos permite desarrollar la trama sin alargar la historia. La adaptación se apoya en el texto original, que ya exploraba las paradojas de alterar el pasado.
Si viajar en el tiempo fuera fácil, ya habríamos arreglado el transporte público 😅
Claro, porque lo lógico es que una funcionaria conozca a un explorador de otra época y en lugar de pedirle que le explique cómo funciona el carbón, acabe liada con él. Mientras tanto, el ministerio guarda secretos que probablemente podrían resolver la crisis energética o, al menos, decirnos dónde dejamos las llaves. Pero no, aquí toca romance y persecuciones. Si esta tecnología existiera de verdad, el primer uso sería para evitar hacer cola en el supermercado, no para montar una oficina con más papeleo que Hacienda. La serie promete entretenimiento, eso sí, sin prometer soluciones para el día a día.