La firma italiana Kentstrapper presenta su nueva impresora 3D, la Mille, un equipo de gran formato que ofrece un volumen de construcción de un metro cúbico. Su precio de salida, 40.000 euros, la posiciona claramente en el segmento profesional e industrial. El objetivo principal es permitir la fabricación de piezas de gran tamaño en una sola pieza, eliminando la necesidad de unir componentes y reduciendo los tiempos de ensamblaje en sectores como la automoción o la aeronáutica.
Menos uniones, más integridad estructural 🏗️
La clave de la Mille reside en su estructura de pórtero y su sistema de extrusión de alta temperatura, capaz de trabajar con materiales técnicos como poliamidas reforzadas o compuestos de fibra de carbono. Al generar piezas monolíticas, se evitan los puntos débiles asociados a las uniones mecánicas o adhesivas, lo que a menudo se traduce en componentes con mejor comportamiento mecánico. Esto permite a los ingenieros rediseñar piezas complejas, optimizando su geometría para el nuevo proceso y reduciendo el desperdicio de material respecto a métodos sustractivos.
Para tu casa, mejor un mueble de IKEA 🛋️
Ahora bien, no te emociones pensando en imprimir una bañera en tu salón. Con ese precio, la Mille no es un regalo de reyes, ni siquiera de los Reyes Magos. Su compra está justificada si produces chasis o carcasas industriales, no para hacer maceteros para el balcón. Eso sí, cuando tu coche necesite una pieza rara, quizá el taller la fabrique en minutos en lugar de esperar semanas. Pero para el resto de mortales, nuestra impresora seguirá siendo esa caja que acumula polvo y que usamos dos veces al año para hacer un llavero.