Ricardo Chacoa ha presentado la nueva identidad visual de la agencia de relaciones públicas Spring & Tonic. El proyecto combina ilustraciones botánicas vectoriales con una tipografía serif a medida, construyendo un sistema cromático dominado por verde oliva, mostaza y crema. Lejos de los azules corporativos y los degradados saturados, la propuesta apuesta por un registro orgánico que evita los estereotipos del sector. Una decisión que, sobre el papel, parece sencilla; en la práctica, requiere un control formal exigente.
Rejilla estricta y vectores orgánicos: el reto de la coherencia técnica 🌿
El trabajo de Chacoa no se limita a dibujar hojas bonitas. Cada ilustración vectorial se integra en una retícula editorial rígida, donde la escala y la posición de los elementos botánicos responden a una lógica de jerarquía visual. La tipografía serif personalizada, con sus contrastes marcados, sostiene titulares y cuerpos de texto en soportes digitales y físicos sin perder legibilidad. El sistema cromático, aunque cálido, funciona como ancla de sobriedad: el verde oliva aporta profundidad, la mostaza actúa como acento puntual y el crema limpia los espacios. El resultado es una identidad que se adapta a formatos tan dispares como una pantalla de móvil o un folleto impreso, manteniendo una tensión controlada entre lo orgánico y lo geométrico.
Adiós al azul corporativo: ahora las plantas también hacen networking 🌱
Resulta curioso que, en un sector donde el éxito se mide por la capacidad de generar confianza, alguien decida que la confianza puede crecer en una maceta. Mientras otras agencias siguen usando el mismo azul grisáceo de manual, Spring & Tonic ha optado por un jardín bien ordenado. Eso sí, no esperen ver margaritas sueltas por ahí: cada ramita está perfectamente colocada en su casilla de la cuadrícula, como si el diseñador hubiese amenazado a las plantas con no regarlas si se salen de la rejilla. La frescura, al final, también necesita un poco de disciplina.