G.Skill ha comenzado a distribuir compensaciones de entre 20 y 25 dólares a clientes estadounidenses que adquirieron memorias RAM DDR4 o DDR5 cuyas velocidades anunciadas no se alcanzaban sin configuración manual. La empresa desembolsó 2,4 millones de dólares para cerrar una demanda colectiva, aunque la mayor parte del fondo se destinó a gastos legales. Los afectados recibirán una cantidad mínima, pero el acuerdo obliga a la marca a etiquetar sus velocidades como máximas y a advertir que requieren ajustes en el sistema, reduciendo futuras confusiones.
La letra pequeña del overclocking: perfiles XMP y EXPO bajo escrutinio 🧐
El problema radica en que los módulos de memoria anuncian velocidades como 6000 MHz o 8000 MHz, pero estas solo se logran activando perfiles XMP (Intel) o EXPO (AMD) en la BIOS. Sin esa configuración, las memorias funcionan a velocidades base mucho menores, como 4800 MHz. Los fabricantes consideraban esto un estándar de la industria, pero los tribunales estadounidenses han dictaminado que la publicidad sin advertencias claras resulta engañosa. Ahora, G.Skill deberá incluir avisos visibles en sus cajas y especificaciones, indicando que las velocidades son máximas y dependen de la activación de dichos perfiles.
25 pavos por tu paciencia: el gran negocio de las demandas RAM 💸
Veinticinco dólares. Con eso podrás comprar un menú de hamburguesa o medio juego de segunda mano. Los abogados, en cambio, se reparten millones. La próxima vez que tu RAM no alcance los 8000 MHz prometidos, recuerda que alguien se hizo rico mientras tú esperabas la transferencia. Al menos ahora las cajas dirán la verdad, aunque sea en letra pequeña. Eso sí, si quieres recuperar la inversión, tendrás que vender tu módulo en eBay y explicar al comprador que la velocidad es solo aspiracional.