Genesis prepara el lanzamiento del GV90, su SUV eléctrico tope de gama, que llegará a Europa el próximo año. Con una longitud cercana a la de un Rolls-Royce Cullinan, este modelo busca ocupar el trono del lujo cero emisiones. Promete un interior tipo jet privado, con espacio y acabados que miran de frente a Bentley o Maybach. Para el ciudadano común, esto significa que el segmento premium se amplía, aunque el acceso a esta burbuja de confort seguirá siendo un privilegio para unos pocos.
Arquitectura de 800V y un interior que borra los límites físicos 🚗
La base técnica del GV90 será la plataforma eM, diseñada para vehículos de gran tamaño. Se espera una batería de más de 100 kWh, con arquitectura de 800 voltios para cargas rápidas en menos de 20 minutos. La distancia entre ejes superará los 3,2 metros, lo que permite una configuración de asientos traseros reclinables con función de masaje y mesas plegables. La suspensión neumática adaptativa con escaneo de carretera promete un confort de rodadura que aísla al pasajero del asfalto. La aerodinámica, cuidada hasta el detalle, busca un coeficiente de 0,24 Cd, una cifra notable para un vehículo de estas proporciones.
El SUV para quien no quiere bajar la ventanilla para pedir indicaciones 🍾
No hay duda de que el GV90 será un prodigio tecnológico, pero también una declaración de intenciones. Mientras los mortales discutimos si el maletero de un coche familiar cabe un carrito de bebé, aquí la pregunta será si el minibar trasero tiene espacio para dos botellas de champán o solo una. El lujo eléctrico avanza a pasos agigantados, pero el bolsillo del ciudadano medio sigue anclado en el siglo pasado. Eso sí, si algún día ves uno en un semáforo, no te acerques: puede que su dueño esté tan aislado del ruido que no te oiga pedirle fuego.