La campaña #WatchTheFemmes ha transformado los grafitis obscenos que salpican las carreteras del Tour de Francia masculino en coloridos murales de apoyo a la carrera femenina, que se disputa hasta el domingo. Un equipo de artistas ha cubierto esos trazos con diseños llamativos, aprovechando la audiencia televisiva de miles de millones de espectadores para dar visibilidad a las ciclistas. La acción convierte un problema cotidiano en una oportunidad para la igualdad en el deporte y el espacio público.
Pintura inteligente: cómo la tecnología de mapeo guía los murales efímeros 🎨
El proceso técnico no es trivial. Las artistas emplean drones con escáneres láser para cartografiar cada muro y ajustar la proyección del diseño antes de pintar. Usan pintura ecológica de secado rápido, resistente al agua y con pigmentos de alta reflectancia para que las cámaras de televisión capten el contraste en cualquier condición de luz. Además, el equipo coordina la ubicación de cada mural mediante GPS, eligiendo curvas y rectas donde las cámaras moto enfocan durante más tiempo. El resultado: una galería al aire libre que vive solo durante la retransmisión.
Del garabato al museo: la venganza de las paredes (y de las ciclistas) 🚴♀️
Quién iba a decir que esos garabatos que llevan años arruinando el paisaje francés servirían para algo más que para que los ciclistas se quejen en las ruedas de prensa. Ahora, cada trazo soez se ha convertido en una flor, una rueda o un rostro de mujer pedaleando. Los artistas han logrado que los autores originales de los grafitis, probablemente ofendidos por la falta de respeto a su obra, no puedan reclamar derechos de autor. Eso sí, si alguno quiere reclamar, que traiga su DNI y demuestre su talento. La carretera, por una vez, habla en femenino.