Publicado el 15/08/2026 | Autor: 3dpoder

El Clase E Pullman: ocho plazas y seis puertas para una familia numerosa

Los años 80 no eran tiempos de SUV ni de monovolúmenes. Si tenías tres hijos, dos abuelos y un perro grande, tu única opción era una furgoneta o pedir cita en el concesionario de Mercedes-Benz. Allí, con discreción, te ofrecían el Clase E Pullman, una berlina alargada con seis puertas y ocho asientos fabricada con la ayuda de carroceros Binz. No era un coche; era un salón con ruedas que también se vendió en España.

long black Mercedes sedan with six doors stretching across a sunlit Spanish dealership courtyard, eight seats visible through open doors, elderly couple and children boarding while a large dog waits beside the rear bumper, widebody coachwork by Binz with extended wheelbase, chrome trim glinting, photorealistic automotive photography, 1980s period detail, warm afternoon light casting long shadows, concrete paving and showroom glass facade in background, ultra-detailed car body panels, cinematic composition

La ingeniería de estirar chasis sin perder compostura 🛠️

La base era el W124, un modelo robusto, pero Binz alargaba la carrocería hasta superar los cinco metros y medio. La estructura se reforzaba en el pilar central para mantener la rigidez torsional, y la suspensión trasera se recalibraba con muelles más firmes para soportar el peso extra de pasajeros y equipaje. El maletero seguía siendo generoso, incluso con la tercera fila de asientos colocada. Todo ello sin renunciar a la mecánica diésel o gasolina de la época, con una entrega de potencia suave y una dirección asistida que ocultaba las dimensiones reales. Un ejercicio de pragmatismo sobre ruedas.

Cuando el SUV no existía, el Pullman era el rey del viaje al pueblo 👑

Ahora cualquiera puede comprar un SUV de siete plazas y aparcar en un centro comercial. En los 80, si querías meter a ocho personas en un coche, el Pullman era la única vía legal. Claro que, a la hora de aparcar, necesitabas un permiso especial o tener buena relación con el guardia de la esquina. La gente se quejaba de dar marcha atrás, pero nadie se quejaba del espacio para las piernas. Aquello era un salón, no un utilitario. Hoy los SUV hacen lo mismo, pero sin la elegancia de abrir seis puertas para que la abuela salga por su lado. Progreso, dicen.