El mercado británico recibe un nuevo competidor: el Chery Tiggo 4, un SUV híbrido compacto que aterriza con un precio inicial inferior a 20.000 libras. Esta cifra lo sitúa muy por debajo de rivales establecidos como el Ford Puma. Mientras MG y BYD aceleran su expansión, Chery apuesta por un enfoque distinto: un coche de corte clásico, amplio y eficiente, pensado para quienes buscan funcionalidad sin pagar la prima habitual de las marcas tradicionales.
Eficiencia técnica y plataforma híbrida para el día a día 🔋
El Tiggo 4 combina un motor de combustión con un sistema eléctrico ligero que reduce el consumo en ciudad y emisiones. Su plataforma, desarrollada para mercados exigentes, ofrece una suspensión firme y una dirección asistida que facilita las maniobras. El maletero supera los 400 litros, una cifra razonable para su segmento. El habitáculo incluye una pantalla central de 10 pulgadas con conectividad para Android Auto y Apple CarPlay. Los materiales interiores priorizan la durabilidad sobre el lujo, una decisión coherente con su estrategia de bajo coste.
Los concesionarios europeos sudan al ver el precio del Chery 😅
Mientras los directivos de Ford y Volkswagen revisan sus hojas de cálculo, el Tiggo 4 llega con un argumento incómodo: hacer lo básico a un precio que parece de otra década. No hay trucos, ni acabados de fibra de carbono, ni asistentes que aparquen por ti. Solo un coche que cumple, con espacio para la familia y un consumo que no asusta. La ironía es que, mientras algunos fabricantes cobran extra por detalles premium, Chery ofrece lo esencial sin pedir un préstamo al banco. Los ingenieros de Wolfsburgo ya miran sus presupuestos con respeto.