La beta abierta de Call of Duty: Modern Warfare 4 ya corre en Switch 2, marcando el primer estreno principal de la saga en una consola Nintendo desde la era Wii U. La misión Entrenched sirve de carta de presentación, y las primeras impresiones apuntan a un rendimiento fluido en modo portátil, aunque con texturas menos nítidas. El modo dock, por su parte, muestra algún que otro glitch visual que recuerda que el hardware híbrido sigue exigiendo un peaje.
El reto de comprimir la guerra en un chip híbrido 🎮
Desde la óptica del desarrollo, esta beta confirma que optimizar para Switch 2 no es coser y cantar. La versión portátil mantiene una tasa de frames estable, pero sacrifica resolución y filtrado anisotrópico, lo que provoca que los escenarios se vean planos a media distancia. En modo dock, el aumento de carga gráfica destapa parpadeos en sombras y popping de geometría. No es un desastre, pero tampoco un prodigio técnico. Para un estudio acostumbrado a PC y consolas de sobremesa, ajustar el motor a una GPU con límites térmicos exige recortes que aquí se notan, aunque no rompen la experiencia.
Nintendo Switch 2: donde los glitches también tienen su modo dock 🕹️
Lo mejor de esta beta es que puedes jugar en el sofá y, de repente, ver cómo una pared decide teletransportarse dos metros más allá. Es el clásico encanto de la portátil: texturas que parecen pintura acuarela y algún que otro NPC que flota como si hubiera tomado café de sobra. Pero oye, que nadie se asuste: la jugabilidad es competente, con la misma fórmula de siempre. Si esperabas una revolución mecánica, mejor busca en otro campo de batalla. Aquí la única innovación es que ahora también puedes perder partidas en el baño.