El mercado de pilotos de resistencia se mueve con la confirmación de que Cadillac Racing no renovará a Sébastien Bourdais para la próxima temporada del WEC. El francés, con licencia Platino y un palmarés extenso, queda libre tras su etapa en la categoría Hypercar. A sus 47 años, su prioridad es encontrar un asiento competitivo en IMSA o WEC, enfocándose en programas GT o LMP2 para seguir demostrando su velocidad.
Análisis técnico: el valor de la veteranía en la era Hypercar 🏁
La decisión de Cadillac responde a una estrategia de renovación generacional, pero no resta mérito al rendimiento de Bourdais. Su capacidad para desarrollar el chasis y su consistencia en tandas largas son activos que equipos privados valoran. En LMP2, su experiencia con los prototipos de especificación única sería un plus para gestionar carreras. En GT, su adaptación a los nuevos reglamentos y su conocimiento de circuitos como Le Mans o Sebring lo convierten en un candidato sólido. La clave será negociar un programa donde su rol no sea secundario.
A los 47, el teléfono no deja de sonar (o eso espera) 📞
Mientras Cadillac busca sangre nueva, Bourdais actualiza su currículum y revisa su agenda de llamadas. Aunque algunos digan que la edad pesa, en el automovilismo la experiencia es un seguro contra los errores de novato. El francés no está para jubilarse, sino para encontrar un equipo que le deje conducir sin que le pidan que haga de abuelo del paddock. Con más de dos décadas en la élite, su futuro se resolverá en semanas, pero no esperen que se conforme con un asiento de honor.