La tecnológica china Baidu acelera su independencia tecnológica impulsando sus propios procesadores Kunlunxin para inteligencia artificial. Con la publicidad en caída, su negocio en la nube crece con fuerza y ya representa la mitad de sus ingresos totales. Este movimiento estratégico busca sortear las restricciones de Estados Unidos y consolidar un ecosistema digital propio, lo que podría traducirse en más oferta local y precios más competitivos para los usuarios chinos.
La nube sostiene a Baidu mientras los chips propios toman protagonismo 🤖
El desarrollo de los chips Kunlunxin no es un capricho: responde a la necesidad de reducir la dependencia de Nvidia y otros proveedores extranjeros. Baidu ha integrado estos procesadores en sus centros de datos para entrenar modelos de lenguaje y sistemas de conducción autónoma. La división de nube inteligente, que ha crecido un 20% anual, compensa la caída publicitaria. Sin embargo, el margen de beneficio sigue siendo reducido, lo que obliga a la compañía a optimizar cada componente para competir contra Alibaba y Huawei.
Adiós a los anuncios, hola a la IA: Baidu cambia el cartel por el algoritmo ⚡
Parece que Baidu ha decidido que vender espacio para anuncios de zapatillas ya no da para pagar la factura de la luz. Ahora su esperanza es que los algoritmos de Kunlunxin sean tan listos que hagan el trabajo de mil vendedores, pero sin pedir aumento de sueldo. La jugada es valiente: si la IA funciona, tendremos servicios más baratos; si no, al menos podrán culpar a los chips de que los resultados de búsqueda sigan mostrando tutoriales de hace cinco años.