El Asus ROG Swift PG32UCWM aterriza en el mercado con una propuesta clara: imagen nítida y colores vivos gracias a su panel OLED. Ofrece resolución 4K y una tasa de refresco de 240 Hz, una combinación pensada para juegos competitivos y títulos de gran exigencia gráfica. Sin embargo, no es un monitor para todos. Su precio elevado y la ausencia de altavoces integrados lo convierten en una herramienta especializada, no en un compañero de sobremesa para el uso cotidiano.
La tecnología OLED y la fluidez: así se ve el futuro de los paneles 🖥️
La tecnología OLED en este monitor ofrece un contraste infinito y una respuesta de píxel casi instantánea, lo que elimina el ghosting en escenas rápidas. Los 240 Hz en 4K requieren una tarjeta gráfica de gama alta para aprovecharlos, pero el salto en nitidez sobre los paneles IPS o VA es notable. Además, incluye compatibilidad con VRR y un tiempo de respuesta de 0.03 ms, datos que lo colocan en la cima técnica. Eso sí, su brillo en ventanas pequeñas es alto, pero en pantalla completa se limita para proteger el panel, un detalle a considerar.
Sin altavoces y con precio de coche de segunda mano: ¿para quién es esto? 💸
Vamos a ser claros: pagar una fortuna por un monitor que no suena ni para avisarte de un correo es como comprar un deportivo sin radio. Tendrás que desembolsar otros 50 euros en unos altavoces externos o usar unos auriculares, porque este Asus no emite ni un pitido. Y si tu banco no tiembla al ver el precio, adelante, es una maravilla. Pero si tienes que mirar la cuenta después de comprarlo, quizá prefieras un modelo con menos brillo y más sentido común.