Apple prepara la mayor renovación de su reloj inteligente en años. Los planes incluyen explorar formatos como pantallas redondas e incluso accesorios sin pantalla, además de rescatar la carcasa de cerámica abandonada en 2019. La firma también quiere reforzar su app de salud con inteligencia artificial. Para el público, esto significa más variedad y un diseño más atractivo, aunque habrá que esperar varios años para ver estos cambios en la muñeca.
La estrategia técnica: más formatos y un asistente de salud con IA ⌚
El desarrollo apunta a diversificar la gama para competir con rivales como Samsung o Garmin. Las pantallas redondas supondrían un cambio estético notable, mientras que los accesorios sin pantalla podrían funcionar como sensores autónomos para deporte o sueño. La recuperación de la cerámica busca un acabado más resistente y premium. En paralelo, la app de salud integrará un asistente con IA capaz de interpretar datos biométricos y ofrecer recomendaciones personalizadas. Todo ello requiere ajustes en el hardware y el software, lo que explica que el lanzamiento se demore hasta 2026 o más.
La cerámica vuelve, pero esta vez no para hacer tazas 🏺
La cerámica vuelve al Apple Watch, aunque no para hacer tazas. La última vez que la usaron, en 2019, el precio asustaba más que un susto de medianoche. Ahora la rescatan como opción exclusiva, seguramente para que los usuarios paguen un extra por un material que se raya igual que la porcelana del baño. Y lo de las pantallas redondas... Suponemos que alguien en Cupertino se dio cuenta de que los relojes de verdad son redondos. Eso sí, tardarán años en llegar, así que pueden ir puliendo esa corbata o esos calcetines con sandalias mientras esperan.