El 12 de agosto aterrizó en Steam Agefield High, el esperado sucesor espiritual de Bully. Sin embargo, su llegada no fue triunfal. Las críticas mayormente negativas señalan fallos técnicos, un combate torpe y diálogos que suenan robóticos. Aun así, un grupo de jugadores valora su nostalgia y su estética indie, encontrando destellos de encanto entre los errores. La experiencia, por ahora, es una montaña rusa de frustración y promesas.
El parche que intenta apagar el incendio técnico 🛠️
Los desarrolladores reaccionaron rápido ante la ola de quejas. El primer parche ya está disponible y se enfoca en dos frentes: la corrección de errores críticos que provocaban cierres inesperados y la mejora de los minijuegos, que eran de los puntos más débiles. Ajustaron la detección de colisiones en el combate y pulieron la sincronización de los diálogos. Aunque no es una solución mágica, el parche demuestra que el estudio escucha. Sin embargo, el camino hacia la estabilidad total aún parece largo.
La nostalgia tiene un precio, y a veces son bugs 💾
Comprar Agefield High es como volver a casa de tu abuela: ves el encanto de lo viejo, pero sabes que el sofá se va a hundir en cualquier momento. Los fallos técnicos son el polvo que no se quiso limpiar antes de la visita. Pero oye, si logras esquivar el bug que te teletransporta a un muro, quizás encuentres un juego con corazón. Solo asegúrate de guardar la partida cada cinco minutos, porque el sofá, tarde o temprano, se hunde.