Dénia vive un verano marcado por la naturaleza. Más de 230 voluntarios vigilan cuatro nidos de tortuga boba en la playa de les Albaranes, donde se protegen 396 huevos de dos ejemplares llamados Diana y Mona. La primera eclosión podría ocurrir a finales de esta semana, un evento que convierte la costa en un laboratorio natural abierto a la ciudadanía.
La tecnología de seguimiento optimiza la vigilancia costera 🌊
El operativo combina presencia humana y herramientas digitales. Los voluntarios usan una app municipal para registrar avistamientos, turnos y novedades en tiempo real. Cada nido cuenta con sensores de temperatura que miden la humedad y el calor de la arena, datos clave para predecir la eclosión. El ayuntamiento aporta avituallamiento y talleres formativos sobre biología marina. Este sistema de colaboración ciudadana, apoyado por técnicos, permite actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
Cuidar huevos: la nueva actividad de moda en la playa 🐢
Mientras otros pagan por clases de yoga frente al mar, en Dénia la actividad estrella es vigilar arena. Los voluntarios han descubierto que pasar horas mirando un montículo de tierra tiene su aquel: se hacen amigos, aprenden de tortugas y hasta reciben bocadillos del ayuntamiento. Eso sí, la paciencia es clave. Porque entre tanto selfie y turno de guardia, lo más emocionante hasta ahora ha sido ver moverse una sombrilla. Pero nadie se queja: el día que rompan los huevos, la fiesta será épica.