Una nueva build del programa Windows Insider para Windows 11 ha introducido un cambio significativo en el manejo de sistemas de archivos. La herramienta de formato gráfico del sistema operativo ahora permite crear particiones FAT32 de hasta 2 terabytes, rompiendo una restricción artificial de 32 gigabytes que persistió durante décadas. Este ajuste, anticipado por Microsoft el año pasado, busca mejorar la compatibilidad con dispositivos heredados que aún dependen de este sistema de archivos, aunque para unidades de gran capacidad.
La restricción siempre fue artificial, no técnica 🧱
Microsoft ha aclarado que la especificación original de FAT32, desarrollada a finales de los años noventa, nunca impuso un límite técnico de 32 GB para el tamaño de volumen. Esta barrera fue creada e implementada por las propias herramientas gráficas de Windows, posiblemente para incentivar la migración a sistemas de archivos más modernos como NTFS. La nueva implementación en Windows 11 corrige esta limitación autoimpuesta, aunque el formato mediante línea de comandos, a través de diskpart o format, ya permitía superar ese tope desde hace mucho tiempo.
Adiós al ritual de terceros para un formato básico 🥳
Con este movimiento, Microsoft finalmente declara obsoletas las docenas de utilidades de terceros que millones de usuarios descargaron durante años para saltarse su propio bloqueo. Ya no será necesario buscar ese ejecutable de confianza con interfaz de Windows 98 para formatear un pendrive de 64 GB para la consola. Es como si el fabricante de coches decidiera, tras décadas, permitir que uses la llave para abrir todas las puertas, y no solo la del conductor. Un pequeño paso para la coherencia, un gran salto para la pereza informática.