La cantante Taylor Swift ha dado un paso legal para proteger su imagen de los usos indebidos de la inteligencia artificial. Siguiendo la estrategia de Matthew McConaughey, registró una foto y dos frases suyas en la oficina de patentes de Estados Unidos. El objetivo es evitar que terceros generen deepfakes o imitaciones no autorizadas con su voz y apariencia.
La estrategia legal contra los deepfakes generativos ⚖️
Los abogados de Swift han aplicado un método probado: registrar elementos específicos de su identidad como propiedad intelectual ante la USPTO. Esto incluye una imagen concreta y dos frases que la caracterizan. Al hacerlo, crean una base legal sólida para demandar a quienes usen IA generativa para replicar su voz o rostro sin permiso. La medida se apoya en leyes de derechos de autor y marcas, cerrando el paso a falsificaciones digitales.
Ahora la IA tendrá que pedir permiso para imitarla 🤖
Parece que la inteligencia artificial tendrá que buscarse otra musa. Taylor Swift, cansada de que las máquinas la imiten sin invitarla a cenar, ha blindado su esencia en la oficina de patentes. Ahora, si un bot quiere decir una de sus frases, tendrá que pagar derechos o enfrentarse a un juicio. Al menos la IA no tendrá que preocuparse por comprar entradas para sus conciertos: ya no podrá falsificar su voz para cantar en la ducha virtual.