Un equipo de investigación germano ha creado un material que podría cambiar la reparación de tejidos. Combinando polímeros, impresión 3D y colágeno, han logrado un sustituto que se comporta como el tejido real, ofreciendo flexibilidad y resistencia según la tensión aplicada. La clave está en su estructura ondulada.
Tres capas para un comportamiento mecánico no lineal 🧬
El desarrollo, patentado por el Instituto Fraunhofer y el NMI, integra una película de acrilato de poliuretano, una metastructura ondulada impresa en 3D y colágeno electrohilado. Esta combinación replica el pericardio natural. La geometría ondulada permite que el material se estire con facilidad al inicio, pero se vuelva rígido bajo mayor tensión, imitando la respuesta no lineal de tensión-deformación del tejido biológico.
El tejido que se pone firme cuando hace falta 💪
Este sustituto parece haber aprendido de los humanos: es flexible cuando le conviene y se pone tieso si aprietan. A diferencia de ciertos colegas que se derrumban ante la primera presión, este material responde con rigidez. Eso sí, aún no se sabe si también se quejará cuando le toquen horas extras en el laboratorio.