En producción, Super Lucha es un cortometraje de comedia y acción en stop-motion. Dirigido a un público joven, fusiona la estética del anime japonés con el colorido universo de la lucha libre mexicana. La historia sigue a Ennio, un niño de 10 años heredero de una saga de héroes enmascarados, y su camino para convertirse en un luchador del bien junto a sus amigos. El proyecto, de 26 minutos, prioriza un estilo artesanal y expresivo.
Técnica híbrida: marionetas físicas y rostros 2D digitales 🎭
El proceso técnico de Super Lucha, dirigido por Goulwen Merret y Agnès Lecreux, emplea una metodología mixta. Se utilizan marionetas físicas articuladas, cuyos rostros son reemplazados en postproducción por animación 2D digital. Esto permite una gran variedad de expresiones. Además, se integran efectos visuales como speed lines y destellos directamente durante el rodaje en volumen, usando técnicas prácticas frente a la cámara para dar dinamismo.
¿Stop-motion con DLC facial? La evolución de la marioneta 😄
Parece que las marionetas también han entrado en la era de los contenidos descargables. Ahora puedes tener un cuerpo de gomaespuma y cambiar de cara con un clic, algo que muchos humanos envidiarían los lunes por la mañana. Este enfoque híbrido resuelve el eterno problema del stop-motion: o gastas años esculpiendo mil cabezas o tus personajes tienen la expresividad de un ladrillo. Un paso lógico, aunque quizás las marionetas empiecen a pedir royalties por el uso de su imagen digital.