Una startup vinculada al exfutbolista Mikel Sánchez ha adquirido los activos productivos de Optimus 3D, empresa especializada en impresión 3D que se hallaba en proceso concursal. La operación incluye maquinaria y propiedad intelectual. El objetivo es impulsar la fabricación aditiva a gran escala para la industria de la construcción, combinando el conocimiento de Optimus con los proyectos de la nueva propietaria. Se espera relanzar la actividad y conservar empleo especializado.
Integración de tecnologías para la construcción aditiva 🔧
La adquisición permite a la startup fusionar su desarrollo tecnológico orientado a la construcción con la capacidad productiva y el know-how en impresión 3D de Optimus. Se trata de un movimiento estratégico para escalar procesos de fabricación aditiva, utilizando la maquinaria y patentes adquiridas. El enfoque está en aplicaciones industriales a gran formato, donde la precisión y la velocidad de producción son factores clave. La sinergia busca materializar proyectos innovadores que hasta ahora estaban en fase de desarrollo.
De los goles a los filamentos: un cambio de sector radical ⚽➡️🖨️
La noticia demuestra que las transiciones profesionales pueden ser tan versátiles como un jugador polivalente. Quién iba a decir que tras colgar las botas, uno podría terminar gestionando extrusoras en lugar de centros del campo. Ahora, el desafío no es marcar en una portería, sino que las impresiones no fallen en la capa 257. Esperemos que la startup tenga mejor puntería en la calibración que algunos delanteros la tuvieron frente al portero. Al menos aquí los fuera de juego no existen, solo fallos de capa.