Cuatro años después del olvido masivo en No Way Home, Peter Parker vuelve a la carga en Brand New Day. Destin Daniel Cretton toma las riendas de Jon Watts para narrar una etapa de soledad absoluta en Nueva York. El héroe observa a MJ y Ned desde lejos, sin posibilidad de reconectar, mientras lidia con villanos como Escorpión y La Mano. Una historia que apuesta por el drama personal más que por los chistes rápidos.
El motor técnico de la soledad arácnida 🕷️
Cretton aplica un enfoque más crudo al desarrollo del personaje. La ausencia de la identidad secreta de Peter elimina el soporte narrativo de sus aliados clásicos. Para compensar, el guion introduce a un Hulk de Mark Ruffalo como aliado circunstancial, ofreciendo un contraste físico y emocional. El conflicto con el Castigador de Jon Bernthal no es casual: ambos operan en la misma ciudad pero con códigos morales opuestos. La tecnología de los trajes se vuelve más modular, adaptándose a un Peter que ya no tiene a Stark Industries detrás.
Peter Parker: el vecino solitario que ahora odia las multitudes 🌆
Ver a Peter espiando a MJ y Ned desde una azotea mientras come un perrito caliente frío es la nueva normalidad. Al menos tendrá tiempo para pelear con Tombstone y Boomerang, que son básicamente los matones de instituto que ahora tienen superpoderes y mal genio. Lo divertido es que el Castigador lo mirará con cara de yo también estoy solo, pero al menos yo mato gente. Bienvenido a la adultez, Parker: donde tus únicos amigos son un gigante verde y tus problemas de alquiler.