El artista español Ricardo Robles, cofundador del estudio Brainbug, construye universos visuales donde el folclore y la entomología se fusionan. Su trabajo, realizado con técnicas tradicionales como óleo y tinta, presenta criaturas impactantes, desde insectos gigantes en simbiosis con humanos hasta demonios inspirados en el anime japonés. Esta mezcla genera una narrativa visual densa, explorada en proyectos de videojuegos, juegos de mesa y su serie personal Bugworld.
De la pintura tradicional al pipeline de desarrollo visual 🎨
La base técnica de Robles se asienta en medios físicos: óleo, acrílico y tinta. Este enfoque tradicional define la textura y la atmósfera de sus criaturas y escenarios. Para integrar su arte en proyectos interactivos, este trabajo inicial funciona como arte conceptual clave, guiando el modelado 3D y el diseño de assets. Su proceso, desde el boceto a mano hasta la dirección visual final, establece una coherencia estética que unifica mundos fantásticos complejos para su desarrollo posterior.
¿Tu próximo taxi podría ser un escarabajo rinoceronte? 🪲
En el Bugworld de Robles, la logística diaria adquiere un cariz peculiar. Olvídate de esperar un VTC; aquí podrías silbar para detener un ortóptero de carga. La imagen de un comerciante descargando mercancías de la espalda de un insecto gigante hace repensar el concepto de transporte público. Eso sí, habría que revisar la normativa sobre aparcamiento para criaturas de seis patas y preguntarse por la póliza de seguros a todo riesgo.