La Universidad de Murcia vivirá una segunda vuelta electoral para elegir rector. Alicia Rubio y Samuel Baixauli se disputarán el cargo el 14 de diciembre al no alcanzar mayoría en la primera vuelta. Este escenario obliga a los candidatos a negociar y buscar consensos con los sectores universitarios, generando un proceso más abierto pero también una etapa de incertidumbre para la comunidad académica.
El backend electoral: un sistema de votación que no falla 🗳️
El proceso de votación en la UMU utiliza un sistema informático propio que gestiona censos y recuentos en tiempo real. La plataforma, desarrollada por el servicio de informática, soporta picos de acceso simultáneo sin colapsar, algo que no todas las universidades pueden decir. Los logs de auditoría garantizan la trazabilidad del voto, aunque el código fuente no es público. Un diseño robusto, aunque mejorable en transparencia para los más escépticos.
Lo bueno de no tener rector: más tiempo para las quedadas ☕
La incertidumbre hasta el 14 de diciembre tiene su lado positivo. Los grupos de investigación pueden aplazar reuniones con el pretexto de esperar al nuevo jefe. Los sindicatos, por su parte, disfrutan de un mes extra para redactar pliegos de demandas. Y los candidatos, mientras tanto, prometen hasta la luna. Lo único seguro es que el bar de la facultad seguirá lleno de tertulias sobre quién ganará.