Razer ha presentado su nueva alfombrilla de control, la Atlas Pro. Su principal característica es un grosor total de solo 1,9 milímetros, un diseño que busca ser casi imperceptible sobre la mesa. Esta reducción del desnivel pretende ofrecer una postura más natural para la muñeca durante largas sesiones. Está orientada a jugadores de shooters que priorizan un deslizamiento rápido y de fricción mínima sobre una superficie de cristal templado.
Ingeniería de precisión en grosor y superficie 🧪
El logro de los 1,9 mm de grosor se basa en una estructura de múltiples capas fusionadas. Utiliza una base de goma antideslizante de alta densidad que se adhiere directamente a la mesa. Sobre ella, una lámina de cristal templado de espesor controlado proporciona la superficie de deslizamiento. La ausencia de bordes elevados o costuras visibles es resultado de un proceso de pulido y unión que elimina cualquier interrupción entre la alfombrilla y la superficie de trabajo.
Advertencia: puede hacer desaparecer tus malos hábitos 👻
Con un perfil tan bajo, la Atlas Pro plantea algunos escenarios curiosos. Lo más probable es que pases la mano por encima varias veces para confirmar que está ahí. También podría exponer, sin piedad, esos pequeños golpes que le das al escritorio con el ratón cuando las cosas se ponen intensas. Su diseño es tan minimalista que el mayor riesgo ergonómico ahora sería desarrollar un tic por comprobar constantemente su existencia física sobre el mueble.