La diseñadora Raissa Pardini plantea una reflexión necesaria sobre el proceso creativo. Para ella, el trabajo gana autenticidad cuando el cliente confía y permite al creador explorar más allá de lo seguro, definiendo así un estilo personal. En una era de resultados rápidos, aboga por recuperar la curiosidad, el esfuerzo y la lentitud, valores que considera un antídoto frente a la homogeneización y la IA.
La lentitud como código: un enfoque de desarrollo para el diseño 🧩
Este planteamiento tiene un paralelo claro en el desarrollo tecnológico. Así como un programador evita el código espagueti con una arquitectura limpia y documentada, Pardini propone un diseño documentado por la investigación y la reflexión. Es un proceso iterativo donde cada decisión estética o tipográfica se somete a un debugging conceptual, priorizando la solidez de la idea base sobre la velocidad de ejecución. Este método construye proyectos con mayor resiliencia y personalidad.
El síndrome del cliente y el diseñador en modo 'seguro por defecto' 😴
Pardini critica la tendencia a jugar demasiado seguro, y es fácil ver por qué. Es el círculo vicioso perfecto: el cliente pide algo como el de la competencia, el diseñador, para evitar 357 revisiones, entrega justo eso. El resultado es un internet y un mundo visual donde todo parece hecho por la misma persona aburrida. Un algoritmo de IA podría replicar ese proceso sin problemas. Al final, todos tienen la culpa y nadie la tiene, un equilibrio tan estable como deprimente.