Narwhal Labs protagoniza un grave error de comunicación. Su campaña en el aeropuerto de Bristol mostraba dos anuncios para un agente de IA. Uno, con figura femenina, decía Ella trabaja más que todos. Y nunca pedirá un aumento. El otro, masculino, hablaba solo de productividad. Las quejas por misoginia llevaron a su retirada y a una investigación de la autoridad publicitaria británica.
El sesgo algorítmico reflejado en el marketing 🧠
Este caso evidencia cómo los prejuicios humanos se filtran en la tecnología, desde el desarrollo al marketing. La creación de un agente de IA no empieza con código, sino con un concepto. Al asignar roles de género estereotipados, la empresa proyectó una visión problemática. Sugiere que el trabajador ideal femenino es explotable y sin necesidades, mientras el masculino es solo productivo. Esto refleja una falta de diversidad en los equipos que toman decisiones clave.
Lección de cómo NO hacer branding de IA 🤦♂️
Parece que en Narwhal Labs confundieron inteligencia artificial con inteligencia artificial de los años 50. Su campaña fue un masterclass en retroceso publicitario. Lograron que todo un aeropuerto, incluyendo a viajeros cansados, se uniera para pensar esto no puede ser real. Quizás su próximo desarrollo sea un agente de IA que redacte disculpas públicas y detecte estereotipos obvios. Una función que, claramente, necesitan.