El golfista español Adrián Otaegui, ahora bajo bandera de Emiratos Árabes Unidos desde noviembre de 2024, se ha situado como líder en solitario del Abierto de China del DP World Tour tras la tercera jornada. Firmó una tarjeta de 62 golpes, con un eagle y ocho birdies, alcanzando los 16 bajo par. Su único bogey en el quinto hoyo evitó que igualara el récord del campo en Shanghái. De ganar el torneo, sería su sexto título en el circuito europeo y el primero con su nueva nacionalidad deportiva.
La precisión técnica detrás de una vuelta sin fisuras 🏌️
La vuelta de Otaegui se sustentó en un dominio total del juego largo y una lectura de greenes impecable. Su media de golpes de aproximación a bandera fue de 3,2 metros, permitiéndole convertir ocho de nueve oportunidades de birdie dentro de esa distancia. El dato clave está en el strokes gained: putting, donde sumó más de 3,5 golpes sobre el campo. Este rendimiento, unido a un 85% de calles batidas desde el tee, explica cómo alcanzó el liderato con un margen de dos golpes sobre sus perseguidores.
Cambio de bandera, misma pegada: el negocio redondo 💰
Otaegui ha demostrado que cambiar de pasaporte no afecta al swing, aunque sí al himno que sonará si gana. El español de adopción emiratí busca su sexto título europeo, y el primero bajo una bandera que, según algunos, paga mejor que la Real Federación. Eso sí, el público chino sigue sin saber si corear olé o inshallah cuando emboca un putt. Lo importante: la tarjeta de 62 no entiende de nacionalidades, solo de números.