El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha presentado la nueva Oficina de Difusión de la Danza (ODD) en el Auditorio Nacional de Música. La iniciativa busca corregir lo que califica como una injusticia histórica que ha relegado a la danza al papel de hermana pobre de las artes. La oficina, definida como un hito, pretende responder a las demandas del sector y fomentar la creación interdisciplinar.
Una plataforma técnica para la coreografía digital 🖥️
La ODD integrará herramientas de gestión digital para centralizar convocatorias, residencias y circuitos de exhibición. Se prevé el desarrollo de un portal con base de datos de coreógrafos y espacios escénicos, así como un sistema de métricas para evaluar el impacto de la danza. El plan incluye la creación de un archivo audiovisual con estándares de preservación digital, facilitando el acceso a materiales de compañías emergentes. La estructura técnica busca eliminar la burocracia fragmentada que ha dificultado la movilidad de los profesionales.
De hermano pobre a primo lejano con wifi 🤞
La danza ha sido el pariente al que nadie invitaba a la cena cultural. Ahora, con la ODD, le asignan una silla en la mesa, pero habrá que ver si le sirven el mismo menú que a la ópera o seguirá conformándose con las migajas de los presupuestos. Mientras el ministro habla de hito, los bailarines cruzan los dedos para que la oficina no acabe siendo otro cajón de sastre con más reuniones que recursos.