Los combates se intensifican en el norte de Malí. El Frente de Liberación de Azawad, en alianza con grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda, asegura haber tomado el control de la ciudad de Kidal. La junta militar, que gobierna el país, enfrenta ahora una presión creciente mientras los rebeldes buscan expulsar a los últimos combatientes rusos desplegados en la zona.
Drones y guerra asimétrica: la tecnología en el desierto 🛸
La reconquista de Kidal ha puesto sobre la mesa el uso de tecnología de vigilancia y ataque. Los separatistas emplean drones comerciales modificados para reconocimiento, mientras que las fuerzas gubernamentales dependen de blindados rusos y sistemas de comunicación satelital. Sin embargo, la falta de cobertura en el desierto limita la efectividad de los radares y la artillería de precisión, dejando el control del territorio en manos de tácticas de guerrilla.
Alquiler de arena: el negocio que no termina 🏜️
Mientras los tuareg se pelean por Kidal, los rusos deben preguntarse si el contrato de seguridad incluía cláusulas de vacaciones pagadas en el Sahel. Con 50 grados a la sombra y la única sombra siendo la de un tanque averiado, los mercenarios probablemente sueñan con un cambio de destino: tal vez Ucrania, donde al menos hay árboles para esconderse. La guerra en Malí es un negocio, pero el cliente siempre tiene sed.