Un equipo de científicos ha logrado que unos primates controlen un avatar en un entorno virtual tridimensional usando únicamente su actividad cerebral. La interfaz cerebro-ordenador, publicada en una revista académica, traduce las señales neuronales en movimientos precisos dentro del espacio 3D, sin que los monos necesiten mover un músculo. Este avance acerca la tecnología a nuevas formas de interacción hombre-máquina.
Cómo funciona la interfaz neuronal 🧠
El sistema emplea matrices de electrodos implantados en la corteza motora de los monos. Estos sensores captan la actividad neuronal asociada a la intención de movimiento y la envían a un algoritmo de decodificación. El software traduce esas señales en comandos para el avatar, permitiendo al primate desplazarse y girar en el mundo virtual. Los investigadores observaron que los monos aprendieron a modular su pensamiento para alcanzar objetivos virtuales con precisión, mostrando plasticidad neuronal en tiempo real.
El día que los monos dejaron el joystick 🐒
Mientras los monos se pasean por mundos virtuales sin sudar, los humanos seguimos perdiendo el mando a distancia entre los cojines del sofá. Este avance promete ayudar a personas con parálisis, pero de momento los primates son los únicos que pueden jugar a videojuegos con la mente. Eso sí, si algún mono empieza a quejarse de que el avatar tiene poca resolución, sabremos que la tecnología ha ido demasiado lejos.