Mike Rose, fundador de la editorial indie No More Robots, ha lanzado una advertencia sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa en la industria. Compara su expansión con la apertura de la caja de Pandora, un proceso que considera ya irreversible. Desde su rol como editor, observa cómo esta tecnología está multiplicando la cantidad de juegos, muchos con arte generado por IA, que saturan plataformas digitales y ahogan la visibilidad de proyectos tradicionales.
La saturación algorítmica y el problema de la visibilidad 🤯
La facilidad para generar assets y contenido mediante herramientas de IA permite producir juegos a un ritmo sin precedentes. Esto genera una avalancha de productos que llegan a tiendas como Steam, sobrecargando los sistemas de recomendación y descubrimiento. El resultado es un entorno donde la competencia por la atención del usuario se vuelve insostenible, independientemente de la calidad real del juego. La señal se pierde en el ruido.
Bienvenidos a la fábrica de juegos infinitos 🎮
El futuro soñado por algunos es claro: un estudio de un solo desarrollador que, con unos pocos prompts, genere un RPG de 200 horas con diez mil misiones únicas. Claro, todas las misiones serán 'derrota a 5 slimes en el bosque sombrío', pero con ligeras variaciones en el tono de verde del musgo. La verdadera innovación estará en los algoritmos que filtren esta abundancia para encontrar, entre miles, el único juego hecho a mano.