El pasado 27 de abril, Microsoft y OpenAI modificaron su pacto de colaboración. El cambio principal: se elimina la cláusula que impedía a OpenAI vender sus servicios en otras nubes. Ahora, la empresa de inteligencia artificial puede distribuir su tecnología a través de Amazon Web Services y Google Cloud, abriendo el mercado a sus competidores directos.
Los cambios técnicos tras la reestructuración del pacto 🔧
Bajo los nuevos términos, Microsoft ya no recibe un revenue share por los productos de OpenAI vendidos en Azure. Sin embargo, OpenAI continuará pagando a Microsoft un 20% de sus ingresos totales hasta 2030, con un tope que controla la propia compañía. Esto permite a OpenAI escalar su infraestructura en múltiples proveedores cloud sin penalizaciones, mientras Microsoft asegura ingresos fijos sin depender de la exclusividad.
OpenAI ahora es el hijo pródigo que se va de casa (pero paga pensión) 🏠
O sea, que OpenAI ya puede salir con otras nubes, pero hasta 2030 tendrá que pasarle a Microsoft el 20% de la paga. Es como cuando tu hijo se independiza pero sigue pagando el teléfono y la comida. Microsoft se queda con el dinero fijo, y OpenAI se lleva la libertad. Todos contentos, menos AWS y Google, que ahora tendrán que lidiar con un inquilino que no paga alquiler completo.