Mercedes-Benz prepara un cambio en la conducción para 2026. El renovado EQS será el primer modelo europeo en incorporar un sistema de dirección by wire, eliminando el vínculo mecánico entre el volante y las ruedas. Este avance llega acompañado de un nuevo volante de yugo y promete modificar la sensación al volante, priorizando la facilidad de manejo y la adaptabilidad electrónica en diversas situaciones.
El funcionamiento de la dirección sin conexión mecánica 🛠️
El sistema sustituye la columna de dirección tradicional por señales electrónicas. Los movimientos del volante son interpretados por una unidad de control que ordena a motores eléctricos en el eje delantero. Estos motores generan una retroalimentación artificial para el conductor, con una latencia mínima. La firma afirma que esta configuración permite ajustar la respuesta de la dirección de forma dinámica, optimizándola para el estacionamiento o la conducción en carretera.
Adiós a los baches en las muñecas (y quizás al feeling) 🤔
Con esto, Mercedes soluciona un dilema clásico: esas molestas vibraciones que te avisaban del estado del asfalto. Ahora, la carretera será un concepto suave y digital, filtrado por algoritmos. Es un paso lógico hacia la autonomía total, donde lo importante no será sentir el camino, sino que el coche decida por ti. Eso sí, habrá que confiar en que el software no tenga un día de actualizaciones.