En la feria RAPID + TCT 2026, Mastrex ha mostrado un nuevo sistema de impresión 3D en metal. Su propuesta se basa en un enfoque modular y una sinterización optimizada con polvos estándar. El objetivo declarado es reducir la barrera de entrada económica y permitir una escalabilidad más sencilla en entornos industriales. Para el usuario final, esto podría traducirse en una fabricación avanzada más accesible.
Modularidad y sinterización con polvos estándar como claves 🏗️
El núcleo del sistema es su arquitectura modular, que permite a las empresas comenzar con una configuración básica e ir añadiendo módulos según crezca su necesidad de producción. La tecnología emplea un proceso de sinterización optimizado que, según la firma, funciona con polvos metálicos estándar del mercado, evitando así el uso de materiales propietarios costosos. Esto busca ofrecer flexibilidad y control de costes a largo plazo.
Tu taller casero de turbinas aún deberá esperar 😅
Aunque se habla de democratización, no esperes imprimir recambios de titanio para tu bicicleta en el garaje mañana. La tecnología sigue estando firmemente anclada en el ámbito industrial, dependiendo de que las empresas apuesten por ella y de su madurez operativa. El ciudadano verá sus efectos de forma indirecta, quizá en productos finales o prototipos más baratos, pero la impresora de metal bajo el televisor no está en el catálogo de esta década.