La actriz Malena Alterio vuelve a la carga con una serie que promete no dejar indiferente a nadie. Cochinas, que se estrena el 24 de abril en Prime Video, nos traslada a Valladolid en 1998. Allí, Nines, una mujer de mentalidad conservadora, se ve obligada a gestionar el videoclub de su marido. Para salvar el negocio, toma una decisión radical: especializarse en alquiler de películas porno, provocando una inesperada liberación sexual en el barrio.
Cómo el código de un videoclub se volvió obsoleto en 1998 🎞️
La serie se ambienta en un año clave para la tecnología del entretenimiento doméstico. En 1998, el VHS aún dominaba, pero el DVD empezaba a asomar y el alquiler físico seguía siendo el modelo de negocio. La trama de Nines explota este contexto: su videoclub, con su sistema de fichas de cartón y estanterías de melamina, representa un ecosistema analógico. La irrupción del porno no solo cambia la moral del barrio, sino que fuerza una reinvención técnica del local, entre cintas rayadas y códigos de alquiler manuales.
El porno como plan de negocio (y de marketing viral) 🔥
Nines descubre que, en los 90, alquilar películas porno era más rentable que vender palomitas caducadas. Su estrategia es simple: si no puedes con el deseo ajeno, alquílalo. Mientras las vecinas hacen cola para llevarse a casa títulos como Instituto de señoritas calientes, el marido de Nines se pregunta si el videoclub no se habrá convertido en un club de lectura erótica. Al final, el negocio se salva, pero el barrio ya no volverá a ver igual las cortinas de la tienda.