Un estudio en Scientific Reports revela que los macacos de Berbería en Gibraltar han desarrollado geofagia, o consumo de tierra, para combatir el malestar digestivo causado por su dieta de patatas fritas y dulces robados a turistas. Su estómago no procesa bien el azúcar, la sal y los lácteos de la comida procesada, por lo que recurren a la terra rossa y mezclas con alquitrán como protector gástrico natural.
Geofagia como solución biológica ante dietas no adaptadas 🧬
La investigación establece una correlación directa entre la disponibilidad de comida basura y la frecuencia de geofagia. En verano, con más turistas, el consumo de tierra se dispara; en temporadas bajas, disminuye. La tierra roja actúa purgando toxinas y absorbiendo sustancias nocivas, reequilibrando el microbioma intestinal alterado de los primates. Es un mecanismo de adaptación forzado por un entorno humano que impone una dieta inadecuada a su fisiología.
El menú turístico: patatas fritas de aperitivo, tierra de postre 🍟
Los macacos han descubierto que la carta del turista incluye un plato principal de basura procesada y un postre de terra rossa con alquitrán. Nadie les ha explicado que la ensalada es mejor opción. Así que mientras los humanos pagan por comida que les sienta mal a ellos, los monos la roban y se toman un antiácido geológico. Un sistema de restauración que ni el chef más creativo diseñaría.