LEGO y el estudio Aardman presentan Boop, un cortometraje de animación en stop-motion de cinco minutos. La historia sigue a un alienígena de arcilla que intenta volver a su planeta, explorando un universo construido con piezas LEGO. El proyecto es resultado de un desafío creativo lanzado el año pasado, donde niños enviaron sus propios finales mediante la app LEGO Play, fusionando su imaginación con la producción profesional.
La técnica stop-motion y la integración digital en Boop 🎬
El corto combina la artesanía tradicional del stop-motion, sello de Aardman, con elementos digitales para crear un mundo híbrido. Los personajes de arcilla se mueven en escenarios físicos construidos con LEGO, pero con ampliaciones y efectos integrados en postproducción. Este enfoque permite una textura tangible y cálida, mientras se mantiene la flexibilidad para incorporar las ideas visuales propuestas por los niños en el desafío inicial.
Un alienígena de arcilla perdido en el país de los bloques 👽
Resulta curioso pensar que un ser capaz de viajar por el espacio se vea detenido por un entorno hecho de bloques de plástico. Uno esperaría que una civilización avanzada tuviera un GPS intergaláctico o, al menos, un manual de instrucciones para montar su propia nave. En lugar de eso, debe confiar en la creatividad humana, lo que quizá explique por qué su planeta original era de arcilla y no de LEGO.