El FC Barcelona ha reabierto la caja de Pandora de la era Bartomeu. Un informe interno encargado por la directiva de Laporta señala un agujero de 30 millones de euros en operaciones irregulares durante el fichaje de Antoine Griezmann en 2019. Las pesquisas apuntan a comisiones desorbitadas, de hasta un 33% del valor de algunos traspasos, que ahora podrían tener consecuencias legales para el expresidente y su equipo.
Forense financiero: así se rastrean las comisiones fantasma en los traspasos 🔍
La investigación se apoya en herramientas de auditoría forense que cruzan bases de datos de pagos, contratos de intermediarios y movimientos en paraísos fiscales. Se analizan los flujos de dinero desde los fondos del club hasta terceras empresas. Los algoritmos detectan patrones anómalos, como pagos fraccionados o porcentajes muy por encima del 10% estándar del mercado. El objetivo es trazar un mapa completo de cada euro desviado y determinar si hubo delito societario o apropiación indebida.
El truco del almendruco: cómo esconder 30 kilos en el bolsillo del pantalón 😅
La gracia del asunto es que, según el informe, pagar un 33% de comisión por un jugador es como ir a la frutería, comprar un kilo de manzanas y que el frutero se quede con tres. Y encima con sonrisa. Bartomeu, al parecer, tenía un don para los negocios: hacer que el club pagase el doble por todo mientras él y sus colegas llenaban los bolsillos. Si esto fuera un videojuego, sería el DLC más caro de la historia.