Publicado el 26/04/2026 | Autor: 3dpoder

La babosa de Guam que parece un árbol andante

En las profundidades crepusculares del Pacífico, cerca de Guam, los biólogos marinos han documentado un nudibranquio del género Marionia que desafía las formas habituales. Su cuerpo está cubierto de protuberancias ramificadas que recuerdan a un bonsái submarino. Este molusco, carente de concha, utiliza esas estructuras para respirar y defenderse en un ecosistema donde la luz es un recuerdo lejano.

Nudibranquio Marionia con cuerpo cubierto de protuberancias ramificadas como un bonsái submarino, en aguas crepusculares de Guam.

Cómo la biomimética imita sus branquias arbóreas 🌿

Los ingenieros de materiales han observado con atención la estructura fractal de esas protuberancias. La superficie ramificada maximiza el intercambio gaseoso en aguas con bajo oxígeno, un principio que ya se aplica en diseños de filtros industriales y membranas para captura de CO2. Además, su textura rugosa repele microorganismos, lo que sugiere aplicaciones en recubrimientos antiincrustantes para cascos de barcos o sensores oceánicos. La naturaleza lleva millones de años optimizando lo que nosotros apenas empezamos a copiar.

La babosa que haría llorar de envidia a un bonsái 🌊

Mientras los humanos pagamos fortunas por un bonsái que tarda décadas en crecer, esta babosa marina se pasea por el fondo oceánico luciendo una frondosidad que cualquier jardinero envidiaría. Eso sí, no intentes podarla: sus ramas no son de hojas, sino de tejido vivo que usa para respirar. Además, si la tocas, podría soltar una sustancia que huele peor que tus calcetines de gimnasio. La naturaleza tiene sentido del humor, pero no del bueno.