Publicado el 20/04/2026 | Autor: 3dpoder

Karakorum revelada con sensores SQUID, sin excavar

Un equipo internacional ha logrado un mapa detallado de Karakorum, la antigua capital del Imperio Mongol, empleando una técnica no invasiva. Mediante sensores SQUID, han cartografiado estructuras subterráneas, trazando calles y edificios sin mover ni un gramo de tierra. Este enfoque preserva el yacimiento y ofrece una visión nueva de la planificación urbana de un centro de poder histórico.

Imagen aérea de la estepa con superpuesto un mapa digital de estructuras subterráneas de la antigua capital mongola.

Cómo funciona la magnetometría de alta sensibilidad 🧲

La tecnología clave es un magnetómetro SQUID, que mide variaciones ínfimas en el campo magnético terrestre. Los restos arqueológicos, como hornos, hogares o materiales quemados, poseen una magnetización termorremanente que altera localmente ese campo. El sensor, montado en un sistema móvil, registra estas anomalías con gran precisión. Los datos, procesados después, generan un mapa de las estructuras enterradas, diferenciando entre muros de piedra, áreas de actividad metalúrgica o basureros antiguos.

Gengis Kan aprobaría este espionaje silencioso 🐎

Resulta curioso que para desvelar los secretos del imperio más expansivo y temido se use un método tan discreto. Mientras sus ejércitos conquistaban a caballo con estruendo, ahora unos científicos pasan en silencio con un aparato que capta susurros magnéticos. Sin duda, es una forma de espionaje arqueológico que hubiese gustado al propio Kan: obtener toda la información sin que el enemigo, en este caso la tierra, se entere siquiera. Una incursión tecnológica en lugar de militar.