Infiniti vuelve a la carga con el QX65 2027, un coupé crossover que busca rescatar el espíritu del pionero FX. Sin embargo, esta vez la receta cambia: en lugar de ser un diseño rompedor, se basa en el QX60, primo del Nissan Pathfinder. El resultado es un coche estéticamente efectivo, con una caída de techo pronunciada y detalles que recuerdan al Murano, pero que no logra ocultar su condición de seguidor en un segmento dominado por el BMW X6.
Plataforma compartida y motorización: la base del Pathfinder 🚗
Bajo la carrocería, el QX65 utiliza la plataforma del QX60, lo que implica compartir el motor V6 de 3.5 litros con 295 caballos y una transmisión automática de nueve velocidades. La tracción total es de serie, pero la puesta a punto prioriza el confort sobre la deportividad. A diferencia del FX original, que montaba un V8 y chasis específico, este modelo se siente más como un Nissan con vestido de gala. La dirección es suave y la suspensión filtra bien, pero no esperes sensaciones de un verdadero coupé.
El FX original: el que sí sabía hacer ruido 🔥
El FX de 2003 fue un terremoto estético: parecía un alienígena en el concesionario. El QX65, en cambio, parece un chico aplicado que copia los deberes del X6 pero sin entender la lección. Sí, tiene una parrilla grande y faros divididos, pero al acelerar a fondo el motor suena como un aspirador de oficina. La nostalgia vende, pero cuando cierras la puerta y hueles a plástico duro, recuerdas que el legado del FX no se lleva en la sangre, solo en el catálogo de piezas compartidas.