La empresa Luyten 3D y la Universidad de Wollongong han presentado un sistema pionero en Australia para imprimir estructuras de hormigón bajo el agua. Esta técnica de fabricación aditiva subacuática abre nuevas posibilidades para construir y reparar infraestructuras marinas de forma directa. Podría aplicarse en la creación de arrecifes artificiales, refuerzos para muelles o elementos de defensa costera, optimizando procesos que hoy son complejos.
Cómo funciona la fabricación aditiva en entornos sumergidos 🏗️
El sistema emplea una boquilla especializada que deposita un hormigón de fraguado rápido capa a capa, incluso con presencia de agua. La clave reside en la formulación del material y en el control preciso de la extrusión para garantizar la estabilidad de la estructura durante el proceso de impresión. Esto elimina la necesidad de costosos diques secos o enclaustramientos temporales, permitiendo trabajar directamente en el lugar.
Los peces ya pueden encargar su reforma submarina 🐠
Con este avance, la vida marina pronto tendrá opciones de decoración a medida. Un cangrejo ermitaño podría pedir una concha con vistas al arrecife, y un banco de peces, un bloque de apartamentos con forma de coral. Eso sí, habrá que educarlos en el uso del software de modelado 3D. La logística será curiosa: el reparto de material se hace por barco, pero la instalación corre a cargo de la impresora, sin necesidad de que los operarios se mojen los pies.